www.colegiomedico.org.co

"Con la integración vertical, las EPS y ARS, estas se han quedado como lanzador, receptor y bateador, en un partido, donde el resto perdemos, la muerte del Hospital fue una muerte anunciada, donde todos sabían ese triste final."

 

Ley 100 y educación en salud

La sociedad cartagenera ha asistido sin inmutarse al entierro de tercera del Hospital Universitario, el actual gobierno en vez de inyectarle fondos para su funcionamiento, le inyecta un piquete de policías antimotines, desalojando pacientes y trabajadores; todo esto ocurre, sin que haya un pronunciamiento fuerte de nuestros dirigentes políticos, muchos de ellos, con mucha culpa en esta defunción y la población en general, que solo hace marchas para evitar la salida de Shirley, de “Protagonistas de novela”. Mientras, solo protestan los trabajadores del Hospital y los estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cartagena, los únicos que ven lesionados sus intereses.

Con la integración vertical, las EPS y ARS, estas se han quedado como lanzador, receptor y bateador, en un partido, donde el resto perdemos, la muerte del Hospital fue una muerte anunciada, donde todos sabían ese triste final.

La política de privatizaciones y cierres indiscriminados está acabando con los espacios de educación para los estudiantes de salud, se han cerrado entidades como el Hospital Lorencita Villegas, el Hospital Universitario de Cartagena, la Clínica Club de Leones de Cartagena; están a puertas del cierre el Universitario del Valle, el San Juan de Dios de la Nacional y la mayoría de centros dedicados a la educación. Esta política, lo que es esta haciendo negar la atención hospitalaria a las clases menos favorecidas, ya que en esos sitios ahora cerrados, es donde ellos son atendidos. Como efecto colateral estos cierres, acaban con los espacios educativos, donde los estudiantes de pregrado y postgrado en salud, entraban en contacto con los pacientes y podían examinarlos. En esta simbiosis, se beneficiaba el paciente porque era visto por más personas y estas discutían los casos hallando la mejor solución para ellos y los estudiante de todas las áreas de la salud, ponían en practica los conocimientos adquiridos en teoría, además de enterarse de la realidad de la pobreza y hacer que adquirieran un rasgo más humano.

Los “dueños” de la salud, en su intento por disminuir costos, comenzaron a “glosar”, los estudios necesarios para diagnóstico y enseñanza, porque resultaban elevaban el costo de la atención a sus afiliados; este fue el inicio del deterioro de la educación médica. Posteriormente comenzaron a construir su red de atención (integración vertical), sacando sus pacientes de la red pública, con lo que terminaron asfixiando económicamente a los Hospitales Universitarios (quienes arrastraban una carga laboral inmensa por culpa de la corrupción), estos Centros hospitalarios van a terminar comprados por los causantes de sus crisis, a precios ridículos.

Con una visión miope y cortoplacista, nadie se ha preocupado por el deterioro de la enseñanza medica, la cual, va a producir un recurso humano mal preparado, por lo que el Estado debería intervenir, para proteger a los ciudadanos, dándole calidad de Hospital Universitario a las Entidades que así sean y subvencionarlos como hace el Reino Unido, para garantizar un recurso humano excelentemente formado, que a corto, mediano y largo plazo es menos costoso y mucho más saludable para toda la población.

Las autoridades municipales y departamentales como principales contratistas de estos centros, deberían vigilar que no caigan en manos de los de siempre, ya que su obligación es con los ciudadanos y su deber ético, es proteger a las clases menos favorecidas quienes son atendidas en estos hospitales.

Una vez reconocido este Hospital a quien pertenece, la Universidad de Cartagena, el Estado debe disponer de fondos para subvencionar a los hospitales univessitarios, que puede ser a través de un porcentaje de la UVR que pagamos los colombianos para salud y se reparta menos utilidades entre los vampiros de la salud, ya que la preocupación que me queda, es la calidad del recurso humano que va a atender a mis hijos y mis futuros nietos.

Haroldo Estrada López M. D.
Docente de la Facultad de Medicina
Universidad de Cartagena
hestrada@enred.com

Regresar Página de Noticias >>>